No tiene sentido sobrecargar los costes de personal con agentes externos cuando se dispone de un funcionariado cualificado capaz de llevar a cabo estos servicios.
Si los concejales y el alcalde necesitan asesores, entonces los que sobran son los concejales y el alcalde.
Vamos a despedir a los asesores y no contrataremos a nadie en su lugar, dedicaremos este dinero a gastos sociales. Porque juntos podemos, ¡Riba-roja Puede!
